El
"Inicio rápido" es una función que permite que el equipo
no se apague completamente, sino que entre en una especie de
hibernación. Esto ayuda a que Windows inicie más rápido cuando lo
enciendes. Sin embargo, en algunos casos puede causar problemas,
especialmente si tienes errores de drivers o quieres que el equipo se
apague completamente para solucionar algún fallo.
Desde
Panel de control:
1. En el menú de inicio,
busca "Panel de control" y selecciónalo.

2. Dentro del Panel de
control, selecciona la opción de Sistema y seguridad.
3. En el apartado Opciones
de energía, haz clic en Cambiar las acciones de los botones de
inicio/apagado.

4. En la pantalla que
aparece, verás una opción para Cambiar la configuración
actualmente no disponible. Haz clic en ella para habilitar los
cambios.

5. Finalmente, desactiva la
casilla de Activar inicio rápido y guarda los cambios.
Tienes
que desmarcar la opción de Inicio rápido de Windows para que se
apague por completo el PC. Captura de pantalla hecha por ADSLZone.
Al seguir estos pasos, te
asegurarás de que el sistema se apague completamente y no quede en
una especie de «hibernación». Es decir, el ordenador no guardará
ningún dato en el disco al apagar el equipo, ni siquiera el kernel
de Windows o los controladores instalados. Aunque esto se traduzca en
un encendido ligeramente más lento, sí que conseguirás que las
actualizaciones se completen al apagar y encender el PC, y un
correcto funcionamiento del ordenador al utilizarlo a través de
alguna app en remoto, por ejemplo.

¡Listo! Con estos pasos,
el "Inicio rápido" de Windows estará desactivado.
Un video de apoyo …
https://www.youtube.com/watch?v=TVJw8hOCqLc
Fuente:https://www.adslzone.net/noticias/windows/